El Pescador
Muchos tenemos ese compañero de trabajo que es meticulosamente ordenado en su espacio, siempre se ve impecable, tiene esa cara cándida pero de mirada inexpresiva. Come a veces con el “equipo” pero participa poco en las conversaciones. Es suficientemente amigable como para ser sociable pero al mismo tiempo es introvertido. Lo llamaremos Esteban de Jesús.
Esteban esta en la plenitud de su vida, rondando el cuarto de siglo, y aunque no tiene el “trabajo ideal”, sus labores como abogado lo llevan y pagan por su estilo de vida. Cada tanto se le ve aparecer en las funciones sociales, siempre vestido para la ocasión y sin perder un solo detalle. Nunca se le ha visto con la camisa desaliñada, o sin el cinturón que hace juego, o sin gel en el pelo. Siempre impecable.
Con su sonrisa amigable pero sutil permite que el mundo que lo rodea se mantenga a una distancia que él juzga conveniente, sin necesidad de participar más de lo necesario.
Entre otras cosas, es un buen atleta y cuando ha tenido que participar en los eventos de la compañía, cumple con los requisitos del deporte asignado con un desempeño que es siempre suficiente como para no resaltar. En fin, Esteban pareciera ser el promedio del “mercado meta” que todas las campañas de publicidad idealizan.
A Esteban le gusta leer, preferiblemente si la literatura viene en globos de diálogo con sus personajes predilectos en dibujos, pero eso es entretenimiento no conocimiento, aunque de este último también posee una buena dosis, que solo demuestra lo suficiente para que no lo tilden de tonto, pero mejor en silencio para no afirmarlo dicen los entendidos.
Ahora, en todo esto ¿donde encaja el paquete diario de Mentos? Todos los días, sin importar el mes, clima, temporada o circunstancias, Esteban de Jesus compra cuando va en camino a su despacho el paquete de caramelos del mismo sabor. No lo abre en el camino por que todavía viene con el sabor de la pasta de dientes pero siempre se come el primero luego de encender la computadora, y el último mientras espera que ésta se apague.
En resumidas cuentas, Esteban es una sucesión de envoltorios de Mentos de lunes a viernes. Lo que ninguno ve detrás de toda esta imagen tan metódicamente preparada, es que Esteban de Jesus tiene un hobby.
Cualquier persona diría, “obvio, tiene que encajar en el perfil” y en eso estamos todos de acuerdo, todos tenemos uno, pero “¿cual se ajusta al perfil?” es la pregunta. A Esteban le gusta pescar, es lo simple de poner una carnada al final de un sedal y esperar a que caiga un pez, al cual eventualmente verá morir de asfixia para luego degollarlo y volverlo sashimi le parece fascinante. Claro que no podría ser más predecible.
Cada cierto tiempo, y cuando ya se acerca el final de la tarde, la métrica de “Mentos/minuto” se desequilibra, nuestro abogado nota que el número de caramelos restantes no coincide con la hora del día. Sabiendo de antemano que no ha tenido ningún descuido y se ha comido uno fuera de horario, ni tampoco se le ha caído uno debajo del escritorio, la explicación es muy sencilla; La carnada…
July 22, 2008 at 9:14 pm
Ese tipo tiene problemas de identidad sexual!!! Porque en ninguna parte dice que le gustan las mujeres y parece que no tiene novia! Asi que ese joven es GAY. Esa es toda la respuesta al acertijo, y por eso se esconde tanto…